La Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) que afectó a la Comunidad Valenciana a finales de octubre de 2024 dejó una estela de devastación, especialmente en el sector comercial de Valencia, cuyo impacto se sigue sintiendo en la región. La magnitud de los daños provocados por las intensas lluvias y vientos fue tal que los comercios, ya de por sí afectados por la crisis económica global y los cambios en los hábitos de consumo, sufrieron una pérdida económica considerable. Este ensayo examina el impacto de la DANA en los comercios de Valencia, los daños directos y las medidas adoptadas para mitigar sus efectos, con base en datos actuales proporcionados por diversas fuentes.
Daños materiales y pérdidas económicas
En términos de daños materiales, la DANA afectó a más de 8.100 locales comerciales en la Comunidad Valenciana, según datos de la Cámara de Comercio de Valencia. De estos, un 64,5% sufrió daños directos. Este porcentaje representa alrededor de 5.200 establecimientos que vieron sus infraestructuras destruidas, inundadas o gravemente dañadas, lo que generó una interrupción significativa en sus actividades. Las consecuencias de estos daños materiales son dramáticas: los costos de reparación y restauración de los comercios en la región se estiman en 1.789 millones de euros. Este impacto económico fue especialmente fuerte para las pequeñas y medianas empresas (pymes) que no disponían de los recursos suficientes para hacer frente a los costos de rehabilitación sin apoyo externo.
Además de los daños materiales, la DANA provocó una paralización en la actividad comercial durante varios días, lo que repercutió directamente en las ventas. Los comercios, que durante este tiempo no pudieron abrir o operaron de manera reducida, sufrieron pérdidas de ingresos que se estiman entre 350 y 440 millones de euros. Según el informe de la Cámara de Comercio, el impacto económico de la paralización alcanzó los 50 millones de euros debido a la interrupción de la actividad comercial en toda la región, afectando gravemente a sectores como la hostelería, el comercio minorista y el pequeño comercio. La pérdida de clientes debido a la incertidumbre y las dificultades de acceso también contribuyó a la disminución de las ventas.
Efectos en el comercio local y los mercados municipales
El comercio local fue uno de los sectores más afectados, especialmente en áreas urbanas como el centro de Valencia y sus alrededores. Los mercados municipales, que constituyen un espacio clave para el comercio tradicional, no quedaron exentos de la destrucción provocada por la DANA. En total, se registraron daños en 34 de estos mercados, lo que representa una importante pérdida para el comercio local. Los costos de reparación y restauración de los mercados y sus alrededores urbanos se estiman en 30,5 millones de euros. Estos daños no solo afectaron la infraestructura física, sino que también impactaron en la confianza de los consumidores y en la capacidad de los comerciantes para reactivar sus negocios rápidamente.
Medidas de apoyo y recuperación
Ante la magnitud de los daños, tanto a nivel material como económico, el Gobierno español adoptó diversas medidas para ayudar a los comercios afectados por la DANA. Entre las iniciativas más destacadas se encuentra un paquete de medidas urgentes con un valor estimado de más de 10.600 millones de euros, diseñado para ayudar a las pymes y autónomos a superar los efectos de la catástrofe. Estas medidas incluyen ayudas directas a los negocios, líneas de financiación con condiciones favorables y la flexibilización de impuestos para las empresas que se vean incapaces de hacer frente a los pagos en el corto plazo. Además, se han establecido ayudas específicas para la rehabilitación de las infraestructuras comerciales dañadas.
La Cámara de Comercio de Valencia también ha lanzado iniciativas para apoyar a los comerciantes, ofreciendo asesoramiento sobre cómo acceder a estas ayudas y facilitando el contacto con las autoridades competentes. Asimismo, la recuperación del comercio local se ha visto acompañada de campañas de concienciación para incentivar el consumo en los comercios afectados, con el fin de recuperar la actividad económica de los barrios más golpeados.
Desafíos a largo plazo y lecciones aprendidas
A pesar de las medidas adoptadas, el impacto de la DANA en el comercio valenciano se prolongará durante varios meses o incluso años, ya que la recuperación de los negocios no es un proceso rápido. Muchos comercios, especialmente los más pequeños, podrían verse obligados a cerrar si no consiguen reponerse completamente de las pérdidas económicas sufridas. La reactivación de los mercados municipales y la restauración de la confianza de los consumidores también requerirá tiempo.
Este desastre ha puesto en evidencia la necesidad de mejorar la infraestructura de protección ante fenómenos climáticos extremos, como las DANA, en una región cada vez más vulnerable al cambio climático. La colaboración entre las autoridades locales, los empresarios y la comunidad será fundamental para asegurar que los comercios puedan enfrentarse a futuros eventos adversos con mayor resiliencia.
